Vivimos el 38º Capítulo General de Jesús-María

por | Oct 19, 2025

Desde el 15 de octubre hasta el 15 de noviembre de 2025, en la Casa General en Roma, la Congregación de Jesús-María vive un tiempo muy especial: su 38º Capítulo General. Un evento profundo, lleno de fe, discernimiento y esperanza, que reúne a hermanas de distintas partes del mundo para preguntarse juntas: “¿Qué nos pide hoy el Espíritu?”

¿Qué es un Capítulo General?

El Capítulo General es el encuentro más importante de una congregación religiosa. Es un tiempo en el que las hermanas elegidas como delegadas, junto con el Gobierno General, se reúnen para evaluar el camino recorrido, discernir los próximos pasos y tomar decisiones clave sobre la misión y organización de la Congregación. También se elige a la nueva Superiora General y su Consejo.

¿Por qué se llama “capítulo”? El término viene de una antigua tradición monástica: cada día se leía un capítulo de la regla del fundador para animar la vida espiritual. Con el tiempo, la palabra pasó a nombrar estos encuentros comunitarios. Cuando se trata de una reunión a nivel mundial, se le llama “general”.

El Capítulo 38: un tiempo de gracia

Este Capítulo General no es solo un evento organizativo. Es un proceso espiritual, de oración, escucha y fraternidad. Durante varias semanas, las capitulares oran, conversan, celebran, comparten realidades y sueños, siempre abiertas a lo que Dios quiere para Jesús-María hoy.

Este año, el Capítulo se inspira en una frase poderosa del libro de Rut:
“Donde tú vayas, yo iré…” (Rut 1,16).
Palabras de fidelidad y amor generoso, que invitan a caminar juntas, con confianza, hacia lo nuevo que Dios quiere sembrar.

Una espiral que lleva al corazón… y más allá

El logo del Capítulo representa una espiral, camino que va hacia dentro (raíces, identidad, oración) y luego se abre hacia fuera (misión, vida ofrecida, cosecha). La imagen de Rut recogiendo espigas simboliza los frutos que pueden nacer cuando caminamos juntas, con fidelidad, desde la escucha y el discernimiento.

Esta espiral nos recuerda que el camino del Evangelio siempre comienza en lo profundo del corazón y termina sirviendo con alegría a los demás.

 Un camino compartido

Toda la Congregación se ha preparado durante el año previo en oración y reflexión. Las hermanas de todas las comunidades y los laicos de la Familia Jesús-María han sido parte de este proceso. Hoy, el Capítulo es vivido en Roma, pero toda la Congregación late al unísono, con el deseo de responder con audacia a los desafíos del mundo actual.

Desde donde estemos, todos podemos participar con nuestra oración, cercanía y espíritu de comunión. Pidamos al Espíritu Santo que siga guiando a nuestras hermanas en este tiempo de decisiones, escucha y renovación. Que, como Rut, sepamos decir con fe: “Donde tú vayas, yo iré”… también nosotros, como parte de esta gran familia.

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