María Magdalena, apóstola de la esperanza

por | Jul 22, 2025

El 3 de junio de 2016, en la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, el Papa Francisco quiso dar un paso importante en el camino de la Iglesia: por su expreso deseo, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos elevó la memoria de Santa María Magdalena al grado de fiesta litúrgica.
Este gesto no fue menor: quiere ayudarnos a profundizar en la dignidad de la mujer, en la centralidad del testimonio femenino en la historia de la salvación.

María Magdalena es discípula, testigo y anunciadora. Ella estuvo al pie de la cruz, acompañando hasta el final. Fue también la primera en llegar al sepulcro y en encontrarlo vacío. En medio del llanto, en su búsqueda dolida, escuchó su nombre en los labios del Resucitado. Ese encuentro la transformó.

Su experiencia no fue solo un consuelo íntimo, sino una misión: Jesús la envió a anunciar la noticia más grande de la historia. Por eso la tradición la llama “Apóstola de los Apóstoles”.

Desde la espiritualidad de Jesús-María, queremos contemplarla como amiga de Jesús y mujer de fe. Su corazón, antes herido, fue sanado por la bondad de Dios. Y esa fe se volvió como olas vivas que no se detienen, que empujan hacia afuera, que anuncian con gozo: “¡He visto al Señor!” (Jn 20,18).

María Magdalena nos inspira a todas y todos: a no quedarnos en el rincón del miedo o el dolor, a buscar a Cristo con pasión aún entre lágrimas, a escuchar cuando nos llama por nuestro nombre, y a vivir transformados por su presencia viva.

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