¿Quiénes somos?
¡Somos Religiosas de Jesús-María,
y queremos transformar la realidad!
Mujeres de fe y acción, unidas por el amor a Jesús y a la humanidad. Buscadoras inquietas, cuestionadoras de lo impuesto, aprendemos, recapacitamos y damos vida.
Heredamos un legado de más de 200 años. Inspiradas por Santa Claudina Thévenet, quien, conmovida por el sufrimiento de su tiempo, respondió con amor y educación, seguimos su sueño de un mundo más justo y fraterno.
¿Qué hacemos?
Construimos humanidad de la mano de un Dios bueno. Educamos, acompañamos y servimos con esperanza y entrega. Oramos, confiamos, aprendemos y nos dejamos interpelar por la realidad.
Nos dolemos con Dios de lo que a Él le duele, pero también reímos, lloramos y nos sabemos profundamente amadas. Hacemos conocer y amar a Jesús y María en nuestras acciones y oraciones.
Carisma y espiritualidad
Nuestra espiritualidad nace del encuentro con la bondad de Dios. Claudina Thévenet, marcada por el dolor, eligió el perdón y la misericordia como camino.
El amor de Dios, revelado en Cristo, nos impulsa a vivir con su mismo corazón. En María, madre y discípula, encontramos inspiración para hacer vida los sueños de Dios.
La Eucaristía es nuestra fuente y centro, nos invita a ser pan partido y compartido, amor entregado. No queremos solo hablar de Dios, sino reflejarlo en cada acción.
Elementos de nuestra espiritualidad
Nuestra espiritualidad se expresa en valores que marcan nuestro modo de ser y de actuar:
- Conocimiento del amor de Dios, revelado en Jesús, reflejado en María y vivido en la Eucaristía.
- Fe, alegría y libertad.
- Alabanza, confianza y generosidad.
- Reconciliación, perdón y espíritu de familia.
- Influencia ignaciana: buscar y hallar a Dios en todas las cosa