Un «Día de muertos» diferente

por | Nov 3, 2024

—Por Soco Gutierrez Jacinto, 
joven en experiencia vocacional Jesús-María.
Hoy fue un “Día de muertos” diferente para mi, no asistí a un cementerio tal cual, pero estuve en dos escenarios, dos realidades en las que todos los días es día de muertos.
La primera, las vías del tren “La Bestia”, en esas vías, en esos vagones, todos los días mueren seres humanos, niñas, niños, hombres y mujeres, mueren ilusiones, mueren sueños de migrantes. Miles de familias transitan por esas vías, buscando una mejor calidad de vida, huyen de la violencia en sus países, del mal gobierno, de las condiciones indignas de vida. Hoy recordamos a todos aquellos que se quedaron en el camino, honramos su valentía y pedimos a Dios, que la sociedad se sencibilice ante nuestros hermanos migrantes, que no abusemos de ellos, que les tendamos una mano, que alcemos la voz por ellos, que las autoridades hagan su trabajo y no los entreguen al crimen organizado, rogamos para que esa realidad se transforme con la colaboración de cada uno de nosotros.
El segundo escenario fue Apaxco de Ocampo, Estado de México, una localidad bordeada de cementeras, las cuales inundan de gases tóxicos y enferman a la población que ahí vive. El ambiente se mira gris, un olor azufrado violenta el olfato, el polvo, incluso, produce picor en la piel. Esa zona es conocida como “región de sacrificio”, ya que es un territorio devastado ambientalmente por el desarrollo industrial. El aire asfixia. Está no es solamente una de las regiones más contaminadas de México, sino del mundo. En el recorrido los pobladores explican uno a uno los motivos por los que estas plantas no deberían existir en el lugar. Como siempre, las autoridades se lavan las manos, sabemos que la indiferencia ante situaciones como estas tienen precio, tal parece que cantidades de dinero con más de 6 cifras son suficientes para ignorar la realidad de estas localidades, dicha actividad industrial genera sustancias altamente tóxicas y cancerígenas. Los pobladores de Apaxco y las localidades vecinas tienen el cáncer en puerta, se están sacrificando miles de vidas por industrias que benefician a unos cuantos pero perjudican a grandes sectores de la población, como siempre, los más vulnerables.
Estás dos realidades son actuales, pero son un secreto a voces. Conviene más invertir en trenes que son un fracaso, en refinerías que no producen petróleo, en Aereopuertos que no funcionan, etc.
Espero que podamos ver más allá de nuestro alrededor, apuesto que hay muchas más realidades cerca de nosotros por las cuales alzar la voz. Que un puesto en gobierno no sea el precio de nuestro silencio y dignidad como seres humanos, que una beca, una despensa, no sea el precio de nuestra indiferencia.
No esperemos a ser víctimas directas del problema, para sumarnos a la solución.
Que hoy que recordamos a nuestros muertos, hagamos conciencia de cuidar a los vivos.
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